El River Camp de Ezeiza fue testigo de las primeras jornadas de trabajo de Eduardo Coudet al frente del plantel millonario. Con un discurso frontal, muchÃsima intensidad fÃsica y una premisa clara sobre la meritocracia, el «Chacho» empezó a moldear su equipo ideal.
La llegada de Eduardo Coudet a River no fue un desembarco silencioso. Desde el primer minuto en que pisó el césped del predio de entrenamiento, el nuevo DT dejó en claro que la pasividad no tiene lugar en su esquema. Bajo su mando, las prácticas recuperaron un ritmo europeo, con ejercicios de presión tras pérdida que no dan respiro a los futbolistas.
Las claves del «Método Chacho» en los entrenamientos
En estas primeras sesiones, se pudo observar un Coudet sumamente activo, participando casi como un jugador más en los trabajos tácticos, deteniendo la jugada para corregir perfiles y exigiendo máxima verticalidad en el pase.
Sin embargo, lo que más impacto causó en el mundo River fueron sus palabras directas hacia el grupo: «Desde el primer dÃa que dirijo, no miro documentos, nacionalidades, ni edades. Juega el que mejor está». Con esta frase, el técnico envió un mensaje contundente tanto a los referentes como a los juveniles de la Reserva: nadie tiene el puesto asegurado y la competencia interna será total.
Identidad y exigencia
El cuerpo técnico, que cuenta con el apoyo de figuras de la casa como Marcelo Barovero, puso especial énfasis en la recuperación anÃmica del plantel. Coudet busca un equipo que «contagie» a la tribuna, y para eso necesita futbolistas al 100% desde lo fÃsico.
Los trabajos en espacios reducidos y las charlas individuales con los laterales (donde el DT pone mucho el ojo por su pasado en esa posición) marcan el inicio de una etapa donde el protagonismo será la regla número uno.
📅 Cuenta regresiva para el estreno
Con el plantel ya adaptándose a estas nuevas exigencias, todos los cañones apuntan al próximo jueves. Será la primera oportunidad para que el hincha vea plasmado en cancha este trabajo de hormiga que el Chacho viene realizando en la intimidad de Ezeiza.
foto: 442, de perfil
