La velocidad es la marca de la casa. Dentro de la cancha, Ángel Correa la usa para dejar rivales en el camino con sus piques explosivos. Fuera de ella, River Plate está moviéndose con la misma agilidad en este mercado de pases para darle a Eduardo ‘Chacho’ Coudet las herramientas que necesita para afrontar una segunda mitad de año cargada de objetivos.
La noticia que ilusiona a todo el pueblo millonario tiene nombre y apellido: Ángel Correa. El delantero de 31 años, campeón del mundo con la Selección Argentina en Qatar 2022, fue visto en el entrenamiento de Tigres de México, pero su cabeza ya está puesta en la posibilidad de vestir la gloriosa banda roja. El Chacho Coudet, un viejo conocido del fútbol del ‘Ciclón’, fue el principal impulsor de esta movida, convencido de que las características del ‘Angelito’ encajan a la perfección con el ADN de presión y vértigo que quiere para su River 2026.
El contexto es ambicioso. El Millonario, bajo la presidencia de Di Carlo, afronta el segundo semestre con la mente puesta en ganar la Copa Sudamericana, la Copa Argentina y el Torneo Clausura. El piso, como siempre en el club más grande de la Argentina, es la clasificación a la Copa Libertadores 2027 a través de la tabla anual. Para semejante empresa, Coudet fue claro con el director deportivo Pablo Longoria: necesita delanteros desequilibrantes, de esos que transforman un partido cerrado en una fiesta. Y Correa, con su capacidad para eludir rivales y definir con una categoría que deja en ridículo a los arqueros, es el prototipo exacto.
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La negociación avanzó a un ritmo vertiginoso. Según pudo reconstruir este medio, el acuerdo personal entre el jugador y River es un hecho. Angelito percibirá en Núñez el mismo salario que actualmente cobra en el conjunto mexicano, una señal inequívoca de la apuesta del club por jerarquizar un plantel que ya cuenta con figuras de la talla de Juan Fernando Quintero, Sebastián Driussi y el capitán Franco Armani. El lazo entre Coudet y Correa va más allá de un simple interés deportivo; a ambos los une un pasado en San Lorenzo de Almagro, cantera que formó al delantero, y un amor en común por Rosario Central, detalles que allanaron el camino para que Longoria encontrara una negociación fluida.
Ahora bien, la operación no está cerrada. A River le falta dar el paso más importante: ejecutar la cláusula de salida o negociar los millones que demanda Tigres para liberar a su figura. No es un detalle menor, pero en el Monumental hay optimismo. La llegada de Correa no sería un hecho aislado en la política de refuerzos de jerarquía internacional que viene llevando adelante la institución. El Chacho ya sumó a otro campeón del mundo, como Nicolás Otamendi, justo antes de que el defensor viajara con la Selección a Estados Unidos para disputar la Copa del Mundo. La estrategia es clara: rodear a los talentos surgidos de la inagotable cantera riverplatense, como Agustín Ruberto e Ian Subiabre, de una jerarquía comprobada en la elite mundial.
Resulta imposible no emocionarse al imaginar a Correa compartiendo ataque con Facundo Colidio o Maximiliano Salas, recibiendo pases filtrados de Quintero o desbordando por la banda para asistir a Driussi. Su experiencia en el Atlético Madrid bajo el mando de Diego Simeone le dio un temple competitivo único, un hambre de gloria que calza justo con la mística copera que se respira en el Monumental. La hinchada, que ya palpita la posibilidad de verlo con La Banda, sabe que un jugador de su estirpe entiende lo que significa jugar en River: la obligación de ganar siempre, de ser protagonista, de honrar una historia que tiene en sus vitrinas las medallas de campeones del mundo como Germán Pezzella, Gonzalo Montiel o Lucas Martínez Quarta, todos formados en la Casa Blanca.
Mientras los detalles finales se terminan de pulir, la ilusión crece a orillas del Río de la Plata. Eduardo Coudet, con su estilo frontal y su apuesta por un fútbol intenso, quiere a Correa para dar el golpe de autoridad que el semestre exige. Si las gestiones de Longoria llegan a buen puerto, el Monumental se preparará para recibir a un nuevo guerrero de la Scaloneta, uno que promete dejar todo en cada pelota, como manda la tradición del Más Grande. Angelito está a un paso.
Fuente: https://www.ole.com.ar/river-plate/river-correa-millones-tigres-angelito-pase-coudet_0_HWKfvIH6bd.html
