Lo que parecía un sueño lejano para el Mundo River se transformó en una realidad palpable en la soleada pretemporada de Alicante. Lucas Beltrán, el delantero cordobés que supo brillar con la camiseta del Más Grande, está de vuelta en casa. Después de semanas de negociaciones, dudas y un compás de espera que tuvo en vilo a la dirigencia encabezada por el presidente Di Carlo, la novela tuvo el final feliz que toda la Banda anhelaba. El atacante de 25 años ya se puso a disposición de Eduardo ‘Chacho’ Coudet y en las próximas horas estampará la firma que lo ligará nuevamente al club que lo vio crecer.
La operación, que en un principio generaba un escepticismo lógico por el deseo del jugador de continuar en el fútbol europeo, dio un vuelco clave en los últimos días. El delantero, que priorizaba mantenerse en la Fiorentina o buscar un nuevo destino en el Viejo Continente, finalmente cambió de parecer. Ese giro inesperado fue el impulso definitivo para que las charlas fluyeran por buen cause y se destrabara un acuerdo que parecía estancado. La chance de volver a sentir el aliento del Monumental, de reencontrarse con compañeros como Sebastián Driussi o Facundo Colidio y de ser parte de un proyecto ambicioso bajo las órdenes del Chacho, terminaron de inclinar la balanza.
Desde lo contractual, el Millonario cerró una negociación inteligente y acorde a su realidad económica. Beltrán llega a préstamo con un cargo de €500.000 y una obligación de compra fijada en €6.700.000 por el 55% del pase. La suma total de la transferencia, rondando los €7.2 millones, refleja una apuesta fuerte pero medida por un futbolista que ya conoce el ADN del club y que dejó una huella imborrable en su primer ciclo. No es un refuerzo más: es la vuelta de un hijo de la casa que supo ser campeón y figura en un equipo que marcó una era.
El regreso de Beltrán no solo potencia la ofensiva del equipo de Coudet, sino que refuerza una identidad histórica de River Plate: la de ser el club más formador del fútbol argentino. El cordobés se suma a una delantera que ya cuenta con joyas surgidas de las inferiores como Agustín Ruberto e Ian Subiabre, demostrando que la política de confiar en los jóvenes sigue siendo un pilar innegociable. Este movimiento, lejos de ser un simple golpe de mercado, es un mensaje claro de la dirigencia: el camino es potenciar el talento propio, combinado con la jerarquía de jugadores experimentados como el propio Beltrán, quien a sus 25 años regresa con un rodaje internacional invaluable.
La llegada del atacante se produce en un contexto de pretemporada exigente en Alicante, donde el plantel millonario ultima detalles para afrontar un semestre cargado de ilusiones. Con la Liga Profesional 2026 y la Copa Libertadores en el horizonte, Coudet suma una variante de ataque de primer nivel. Beltrán conoce el paño, sabe lo que pesa la camiseta y entiende a la perfección lo que demanda el hincha. Su capacidad para jugar de espaldas al arco, su olfato goleador y su sacrificio constante son cualidades que encajan a la perfección en el esquema dinámico que pretende el cuerpo técnico.
Para la familia riverplatense, este regreso tiene un sabor especial. No se trata de un refuerzo cualquiera, sino del retorno de un jugador que ya demostró su valía en el club y que ahora vuelve con la madurez de haber competido en una liga de primer nivel como la Serie A. La ilusión está más viva que nunca. Con Franco Armani como capitán y referente, y un plantel que combina juventud y experiencia, la incorporación de Beltrán es el broche de oro para un mercado de pases que ilusiona. El Monumental se prepara para volver a corear su nombre, porque los ídolos nunca se van del todo, y Lucas eligió el camino de regreso al lugar donde siempre fue feliz.
Fuente: https://lapaginamillonaria.com/mercado-de-pases/river-cerro-definitivamente-a-su-cuarto-refuerzo-del-mercado-lucas-beltran-ya-esta-en-alicante
