La danza de millones entre Núñez y Monterrey se detuvo de golpe. No fue un portazo, pero sí un ultimátum que deja a Tigres ante una decisión de alto riesgo. La dirigencia de River Plate, encabezada por el presidente Di Carlo, decidió ponerle un freno a la negociación por Ángel Correa tras semanas de estancamiento. La paciencia millonaria tiene un límite y el club ya marcó la cancha con una estrategia que expone a los mexicanos a perder mucho más que un jugador.
El contexto es claro y habla de la seriedad con la que se maneja el fútbol argentino en el mercado internacional. El Más Grande formalizó una oferta de 13 millones de dólares por el delantero de 31 años, una cifra que en cualquier plaza del mundo es más que respetable por un futbolista de su edad. Sin embargo, desde Tigres no solo desestimaron la propuesta por considerarla insuficiente, sino que además la calificaron de informal al haber sido canalizada a través de su representante. Un desplante que en Núñez no cayó nada bien y aceleró un cambio de postura que ahora pone contra las cuerdas a la institución azteca.
La información, revelada por el periodista Hernán Castillo, detalla que River se plantó en los 13 millones de dólares y no moverá el piso. El motivo es tan simple como contundente: el contrato de Correa en México vence en 2028 y, a mediados de 2027, su cláusula de rescisión se reduce drásticamente a 10 millones de dólares. Haciendo un cálculo de mercado, en el Monumental consideran que pagar 3 millones extra por un año de anticipación es un gesto de buena voluntad que Tigres debería valorar. Si los aztecas insisten en los 18 millones actuales, la respuesta de River será esperar doce meses y ejecutar la cláusula cuando baje casi a la mitad. La pelota quedó del otro lado de la red.
Esta movida de ajedrez tiene un antecedente clave en la filosofía de gestión del club. River, bajo la presidencia de Di Carlo y con el Chacho Coudet en el banco, demostró ser quirúrgico en las negociaciones. No es un secreto que el Millonario prioriza la salud financiera sin renunciar a la jerarquía, y este caso no es la excepción. La cláusula de 10 millones en 2027 es una realidad contractual, no un capricho dirigencial. Exponerse a cobrar mucho menos en un año es el escenario que Tigres deberá evaluar con frialdad, sobre todo cuando el jugador ya manifestó su deseo de volver a ponerse la banda roja que supo defender con goles y títulos.
El optimismo en Núñez, según las fuentes del periodista, sigue intacto: en River están convencidos de que Correa será refuerzo. Tarde o temprano. Esta certeza no es ingenua, se apoya en datos duros y en la convicción de que el mercado termina ordenando lo que las dirigencias no resuelven en una oficina. El tiempo corre a favor del club argentino, que ya demostró con repatriaciones como las de Lucas Martínez Quarta, Gonzalo Montiel y Germán Pezzella que sabe esperar el momento justo para cerrar a sus objetivos sin pagar sobreprecios. La estrategia es marca registrada de un club que se enorgullece de formar talento pero también de recuperar a los suyos con inteligencia financiera.
Mientras tanto, el plantel que conduce Eduardo Coudet sigue enfocado en la triple competencia. La Liga Profesional 2026, la Copa Libertadores y la Copa Argentina no dan tregua, y el Chacho sabe que cualquier incorporación debe potenciar un equipo que ya tiene variantes ofensivas como Sebastián Driussi, Facundo Colidio y las joyas de inferiores Agustín Ruberto e Ian Subiabre. Correa encajaría como un guante en ese esquema, pero River no se desespera. La historia reciente del club demuestra que los apuros no son buenos consejeros y que el Monumental siempre termina abrazando a quienes están destinados a defender estos colores.
La decisión final está en México. Tigres puede aceptar los 13 millones y liberar al jugador ahora, o retenerlo contra su voluntad y resignarse a cobrar 10 millones en 2027. Cualquier desenlace que no sea una venta inmediata significará un costo de oportunidad difícil de explicar para los aztecas. River ya movió sus fichas con la tranquilidad de quien tiene el control del tablero. Y en este juego, la paciencia millonaria suele ser tan letal como un gol en el último minuto.
Fuente: https://lapaginamillonaria.com/mercado-de-pases/river-podria-plantarse-por-angel-correa-o-comprarlo-en-2027-cuando-baja-su-clausula-de-rescision-en-tigres-de-mexico
