En una movida que nadie vio venir y que metió un sacudón en plena fiebre mundialista, Eduardo ‘Chacho’ Coudet le puso la firma a una decisión que marca un antes y un después en este River 2026. Mientras la atención de medio mundo estaba puesta en el debut de la Selección Argentina, el Millonario comunicó oficialmente la lista de once futbolistas que no serán tenidos en cuenta y que no viajarán a la pretemporada en Alicante, España. La noticia cayó como un baldazo de agua fría entre los hinchas, no solo por la forma intempestiva, sino porque la nómina incluye apellidos de mucho peso en la historia reciente del club.
El contexto es claro: el manager Pablo Longoria, con la anuencia total del cuerpo técnico que encabeza el Chacho, se había puesto como misión principal una cirugía mayor en el plantel. La vara en River es altísima y, cuando los rendimientos no acompañan, las decisiones duelen. La pretemporada que arranca este miércoles en River Camp será el punto de partida de un nuevo ciclo, y no habrá lugar para quienes no estén a la altura de la exigencia que demanda el Más Grande. La búsqueda de salidas para estos jugadores es la prioridad número uno en el mercado de pases.
El listado de borrados incluye nombres que supieron ser incorporaciones rutilantes y que demandaron grandes inversiones. Maximiliano Salas y Kevin Castaño, dos de las compras más caras en la historia de River, encabezan la nómina. Pero las sorpresas no terminan ahí: también figuran referentes de la talla de Germán Pezzella, un campeón del mundo que retornó al club en 2024, y Paulo Díaz, el chileno de ciclos cumplidos que supo ser baluarte defensivo durante varias temporadas. La lista la completan otros futbolistas como Alex Woiski, una apuesta llegada en 2025 que nunca llegó a debutar oficialmente con la camiseta de La Banda.
La cirugía no se limita a esos once nombres. La decisión de la dirigencia de rescindir los préstamos de Kendry Páez y Matías Viña también generó un fuerte impacto. Aunque desde los entornos de ambos jugadores afirmaron no haber recibido comunicación oficial alguna, en las oficinas del Monumental la postura estaría tomada. A esto se le suma la situación de Galarza Fonda y Andrés Herrera, quienes deben retornar de sus respectivos préstamos pero no serán tenidos en cuenta y se les buscará una salida negociada. El caso del paraguayo es particular: se encuentra disputando el Mundial y su club, Atlanta United, no ejecutó la opción de compra.
Lo que se respira en Núñez es un mensaje contundente. Coudet, con el respaldo del presidente Di Carlo, está dispuesto a construir un River a su imagen y semejanza, sin importar pergaminos ni cotizaciones de mercado. Es una apuesta fuerte que reivindica una filosofía histórica del club: acá se está para ganar y competir al máximo nivel. El hincha millonario, el más exigente del mundo, entiende que el cariño por los ídolos no puede estar por encima de la institución. Sin embargo, la partida de un referente como Pezzella, que volvió para retirarse en el club de sus amores, toca fibras íntimas y demuestra que en el fútbol moderno, los ciclos se terminan sin romanticismo.
En ese sentido, la renovación abre una puerta de oportunidad enorme para los jóvenes surgidos de las inferiores, un orgullo que distingue a River como el club más formador del fútbol argentino. Jugadores como Agustín Ruberto, Ian Subiabre o Tobías Palacio, que ya vienen pidiendo pista, tendrán un lugar más despejado para consolidarse. Es la misma historia que alguna vez protagonizaron Enzo Fernández, Julián Álvarez o Exequiel Palacios, que pasaron de ser pibes del club a figuras mundiales. La apuesta por la sangre joven siempre fue una marca registrada y este nuevo proceso no parece ser la excepción.
La decisión del Chacho es un volantazo que ilusiona y preocupa en partes iguales. Ilusiona porque demuestra que no hay nombres intocables cuando el rendimiento no es el esperado. Preocupa porque desprenderse de jerarquía siempre es un riesgo en un semestre donde River competirá en la Liga Profesional, la Copa Libertadores y la Copa Argentina. Pero si algo tiene claro el hincha millonario es que prefiere la valentía de una decisión fuerte a la modorra de mantener jugadores con el crédito agotado. El tiempo dirá si la apuesta fue la correcta, pero de algo no quedan dudas: en River, la exigencia no negocia con nadie.
Fuente: https://lapaginamillonaria.com/mercado-de-pases/river-confirmo-los-11-jugadores-borrados-por-coudet-paulo-diaz-pezzella-y-varios-mas
