Faltaban apenas unas horas para que la Selección Argentina hiciera su debut en el Mundial cuando, desde el Monumental, se conoció una noticia que sacudió el mundo River. No fue un refuerzo bomba ni una renovación esperada, sino un comunicado oficial con una lista de 12 jugadores que, por decisión de Eduardo ‘Chacho’ Coudet, no formarán parte de la pretemporada y deberán entrenarse a contraturno en el River Camp. Una movida tan drástica como transparente que marca un punto de inflexión en la era del nuevo cuerpo técnico.
La decisión, aunque en su fondo ya había sido anticipada por el presidente Stefano Di Carlo y por distintos medios partidarios, sorprendió por la forma. A las 19.53 del martes, las redes oficiales del club subieron un comunicado detallando los nombres de los futbolistas borrados, una acción comunicacional inédita en la historia del Más Grande. La lista, encabezada por varios referentes y refuerzos de peso, confirma que el proyecto 2026 no admite grises: el Chacho quiere un plantel acotado, comprometido y con hambre. Los nombres que no subirán al avión rumbo a Alicante para la parte más intensa de los trabajos tienen un destino común: buscarse un nuevo club.
Entre los señalados hay apellidos que pesan fuerte en el bolsillo y en la historia reciente. Germán Pezzella, campeón del mundo en Qatar 2022 y surgido de las inferiores del club, encabeza una nómina que también incluye a Paulo Díaz, baluarte defensivo durante gran parte del ciclo de Marcelo Gallardo, y a Fabricio Bustos, quien llegó como un refuerzo de jerarquía pero nunca logró asentarse. En el mediocampo, las salidas de Maximiliano Meza y Giuliano Galoppo representan un golpe al recambio que se había buscado, mientras que en ofensiva, Maximiliano Salas tampoco entra en los planes. Completan el listado los casos de Alex Woiski, una apuesta para la Reserva que ni siquiera llegó a debutar en Primera, y los préstamos de Matías Viña y Kendry Páez, que serán cortados anticipadamente.
Esta purga no es un capricho. Responde a una filosofía de trabajo que Coudet viene pregonando desde su llegada en 2025: un grupo corto, competitivo y sin jugadores que no estén al ciento por ciento comprometidos con la idea. El propio Di Carlo había blanqueado semanas atrás que ‘se van a ir alrededor de 15 jugadores’, una declaración que ahora se materializa con hechos concretos. La pretemporada en Europa será el punto de partida para un River que, bajo la capitanía de Franco Armani y con la base de los retornados Lucas Martínez Quarta y Gonzalo Montiel, buscará volver a ser protagonista en la Liga Profesional y la Copa Libertadores 2026.
Lo que llama la atención es la diversidad de casos dentro de la lista. Están los referentes que ya cumplieron un ciclo, como Pezzella, que había vuelto en 2024 para aportar experiencia pero cuyo rendimiento fue intermitente. Están los refuerzos que nunca rindieron, como Meza o Galoppo, por quienes se invirtieron sumas millonarias en el segundo ciclo de Gallardo y que jamás lograron ganarse un lugar. Y están los jóvenes que no explotaron, como Woiski, un crudo recordatorio de que no todas las apuestas del semillero terminan de cuajar en la máxima categoría. Aunque River es y será el club más formador del fútbol argentino, con joyas como Agustín Ruberto e Ian Subiabre pidiendo pista, también sabe depurar cuando es necesario.
La decisión de hacerlo público, además, tiene una lectura puertas adentro: es un mensaje claro para el vestuario. En un plantel que se jacta de su jerarquía, con campeones del mundo y figuras de selección, la dirigencia y el cuerpo técnico dejaron en claro que los nombres no alcanzan. Se necesita actitud, presente y ganas. La lista de borrados, con toda su crudeza, es también una reivindicación de los que sí están: los pibes de la casa como Tomás Galván o Tobías Palacio, los históricos como Armani, y los refuerzos que sí demostraron, como Sebastián Driussi o Kevin Castaño. El Chacho barrió de una vez y para siempre con los últimos vestigios de un ciclo que ya había terminado.
En definitiva, estamos ante un River que no teme tomar decisiones drásticas para volver a ser. La lista de los 12 borrados no es un castigo, es una declaración de principios. Duele ver apellidos ilustres en esa nómina, pero el hincha millonario, el más exigente del mundo, entiende que la camiseta está por encima de todo. Ahora, la pelota la tienen los que sí viajarán a Alicante. Ellos serán los encargados de demostrar que este nuevo River, el del Chacho Coudet, está preparado para volver a escribir páginas de gloria.
Fuente: https://www.ole.com.ar/river-plate/river-jugadores-borrados-limpiados-pretemporada-plantel-coudet-comunicado_0_qClu8Mvq3C.html
