El mercado de pases de River Plate arrancó con una bomba que sacudió los cimientos del Monumental. Mientras los flashes del mundo entero apuntaban al debut de la Selección Argentina en el Mundial, en Núñez se confirmaba una noticia que marca un antes y un después en la era de Eduardo ‘Chacho’ Coudet. No se trató de un simple recorte en el plantel, sino de una cirugía mayor que dejó afuera de la pretemporada en Alicante, España, a once futbolistas. Una lista de ‘borrados’ que incluye referentes de peso, apuestas fallidas y dos de las compras más caras en la historia del Más Grande.
La decisión, comunicada oficialmente por el club, cayó justo antes de que el plantel se reencuentre este miércoles en River Camp para volver a los entrenamientos. Era un secreto a voces que Pablo Longoria, el hombre fuerte en la dirección deportiva, estaba trabajando personalmente para encontrarles salida a varios jugadores que no habían estado a la altura de las exigencias del Millonario. Lo que nadie imaginaba era la magnitud y los nombres propios de la lista definitiva. Figuras como Germán Pezzella, campeón del mundo con la Selección Argentina y formado en las inferiores del club, y Paulo Díaz, un defensor con un ciclo cumplido que supo ser baluarte, se quedaron sin lugar en el viaje a España.
Pero el impacto no termina ahí. La nómina también incluye a Maximiliano Salas y Kevin Castaño, dos de las incorporaciones más onerosas en la historia de River. Ambos llegaron con la expectativa de ser soluciones y se van, o al menos se les busca una salida urgente, con el rótulo de no haber justificado semejante inversión. Es un golpe al orgullo y a la billetera del club, que ahora debe reconfigurar su estructura. A ellos se suma el caso de Alex Woiski, una apuesta que llegó en 2025 y ni siquiera llegó a debutar en Primera División, un símbolo de las decisiones que no funcionaron en el último tiempo.
Como si fuera poco, a esta lista de once nombres se le agrega la decisión institucional de rescindir los préstamos de Kendry Páez y Matías Viña, aunque desde los entornos de ambos jugadores aseguran no haber recibido comunicación formal al respecto. Es una danza de versiones que habla de un mercado de pases vertiginoso y sin pausa. Además, según pudo confirmar este medio, otros dos futbolistas que deben regresar de sus cesiones, como el paraguayo Galarza Fonda y Andrés Herrera, serán negociados inmediatamente. El caso del defensor paraguayo es particular: se encuentra disputando el Mundial y Atlanta United no ejecutó la opción de compra, por lo que su futuro se definirá en las próximas semanas.
Esta purga masiva, lejos de ser un capricho, responde a una filosofía muy clara del Chacho Coudet. El DT asumió en 2025 con la misión de devolverle la mística competitiva a un River que venía de un segundo ciclo de Marcelo Gallardo que no terminó de despegar. Coudet, con su estilo intenso y vertical, necesita jugadores que se adapten a su idea de presión alta y dinámica constante. Los nombres que quedaron al margen, más allá de su jerarquía, no encajaban en ese rompecabezas. Es una apuesta fuerte del presidente Di Carlo y de toda la dirigencia, que bancan a muerte el proyecto del entrenador. La decisión de prescindir de Pezzella, un símbolo de la casa, es la prueba más cabal de que en el River de 2026 no hay vacas sagradas.
Es imposible no leer esta movida en el contexto de la rica historia de inferiores del club. River es, por ADN, el club más formador del fútbol argentino. La salida de jugadores de experiencia abre una puerta gigantesca para las joyas que vienen pidiendo pista desde abajo. Nombres como Agustín Ruberto, goleador de la Sub-17, Ian Subiabre, de proyección internacional, o Tomás Galván, ya asoman como opciones reales para sumar minutos. La institución, que forjó a campeones del mundo como Gonzalo Montiel y Germán Pezzella (quien justamente ahora se va), o a figuras mundiales como Enzo Fernández y Julián Álvarez, siempre se ha caracterizado por mirar hacia su semillero en momentos de reestructuración. Esta vez no será la excepción. La apuesta por los jóvenes no es un eslogan, es la columna vertebral de la grandeza millonaria.
El mensaje es claro: en el River de Coudet, el presente manda. No alcanza con la chapa ni con el costo del pase. Se necesita un compromiso absoluto con una idea de juego que no admite grises. La pretemporada en Alicante arranca con un plantel remozado, con caras nuevas y con la ilusión intacta de pelear la Liga Profesional 2026 y, sobre todo, la Copa Libertadores. La lista de los once borrados es un punto de inflexión que puede doler en lo inmediato, pero que busca sanear el futuro. Como siempre, el Más Grande no se achica ante las decisiones difíciles.
Fuente: https://lapaginamillonaria.com/mercado-de-pases/river-confirmo-los-11-jugadores-borrados-por-coudet-paulo-diaz-pezzella-y-varios-mas
