Una noticia que pocos esperaban se confirmó en las últimas horas y le cambió la cara al presente del mercado de pases para el Millonario. Mientras la dirigencia que encabeza Di Carlo trabaja contrarreloj para cumplir con los pedidos del Chacho Coudet, una transferencia que parecía fría se destrabó y representa un ingreso de divisas clave para un libro de pases que exige mucha jerarquía.

Se trata de la venta definitiva de Andrés Herrera, el Yacaré, a la Major League Soccer. El lateral derecho, que no estaba en los planes del actual cuerpo técnico, se había marchado a préstamo al Columbus Crew a mediados de 2024, en una decisión que había tomado Marcelo Gallardo en su segundo ciclo al frente del equipo. Ahora, la franquicia estadounidense decidió ejecutar la opción de compra y adquirió la totalidad de su ficha, un movimiento que le permite a River sumar oxígeno financiero sin desprenderse de una pieza clave en la consideración del entrenador.

La operación se cerró en 1,2 millones de dólares por el pase completo. Sin embargo, como el conjunto de Núñez posee el 70% de los derechos económicos del futbolista —el 30% restante le pertenece a San Lorenzo—, a las arcas del CARP ingresarán netos unos 840 mil dólares. Una suma que, si bien no es estratosférica, llega en un momento justo para un club que se mueve con ambición en busca de refuerzos de alto calibre y que, como todo grande, necesita generar sus propios recursos.

Haciendo un balance de esta historia, es imposible no recordar la inversión inicial que hizo River a comienzos de 2022, cuando pagó una cifra cercana a los 2 millones de dólares por el pase del defensor surgido en San Lorenzo. Si bien la diferencia económica no es favorable en términos contables, el verdadero valor de esta venta está en la liberación de un cupo y de un contrato que no iba a ser utilizado por Coudet, quien ya cuenta con variantes de sobra en el lateral derecho como Gonzalo Montiel, campeón del mundo formado en casa, y Fabricio Bustos. El Yacaré, mientras tanto, encontró su lugar en el mundo en Ohio, donde acumula números más que interesantes: 57 partidos, siete goles y seis asistencias que demuestran su adaptación al fútbol estadounidense.

Esta transferencia, tan inesperada como oportuna, se enmarca en un contexto de recambio inteligente que la dirigencia quiere sostener. No se trata de vender por vender, sino de generar ingresos con futbolistas que no están en la consideración del DT para luego reinvertir en posiciones donde el equipo realmente necesita jerarquía. Es la misma filosofía que llevó a River a repatriar a figuras de la talla de Pezzella o Martínez Quarta, dos centrales de selección formados en la cantera del club, y que ahora busca potenciar la mitad de la cancha y la delantera. Cada dólar que entra, por menor que parezca, es un ladrillo más en la construcción de un plantel que ilusione a La Banda en la triple competencia.

Desde lo institucional, la operación también habla de un club que no se duerme en los laureles. Con Coudet al mando y un mercado de pases que promete ser movido, la venta del Yacaré es una señal de que en Núñez todos los recursos están puestos al servicio del proyecto deportivo. Mientras la hinchada sueña en grande, en los despachos del Monumental se trabaja con la calculadora en una mano y el teléfono en la otra, sabiendo que cada movimiento cuenta. Y aunque 840 mil dólares no alcancen para traer una estrella, sí alcanzan para seguir soñando con ella.

Fuente: https://www.ole.com.ar/river-plate/river-herrera-venta-dolares-columbus-mls_0_LZY3PcdD4n.html