Se fue la primera mitad del 2026 y en el Mundo River el termómetro está que arde. No es para menos: el ciclo de Eduardo ‘Chacho’ Coudet arrancó con turbulencias, ilusiones a medio confirmar y un puñado de nombres que se ganaron el corazón del hincha, mientras otros todavía están en deuda. En River Plate Info, te tiramos la posta con los aprobados y desaprobados de este semestre tan particular para El Más Grande.

El contexto, hay que decirlo, no era sencillo. Después de la salida del segundo ciclo de Marcelo Gallardo, el club se encomendó a un técnico de una escuela distinta, más vertical y agresiva, y con un mercado de pases que apostó fuerte por la jerarquía. La dirigencia, encabezada por el presidente Di Carlo, movió las piezas para darle a Coudet un plantel competitivo en todas las líneas. Pero el fútbol, como siempre, exige tiempo y resultados inmediatos a la vez. Y en esa tensión se movió River en este arranque de año.

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Entre los nombres propios que se ganaron el aplauso, el primero en la lista es, sin dudas, Franco Armani. El capitán no solo mantuvo su arco en cero en los momentos más calientes, sino que fue un sostén anímico en un equipo que por momentos se partía. Su liderazgo es innegociable y a puro reflejo le puso un cerrojo a la ilusión de varios rivales. Junto a él, en la última línea, Germán Pezzella y Lucas Martínez Quarta se consolidaron como la dupla central más confiable. Ambos surgidos de la cantera millonaria, representan ese ADN que la gente quiere ver: calidad, quite y voz de mando.

En el mediocampo, el que se puso el equipo al hombro fue Juan Fernando Quintero. El colombiano demostró que su zurda sigue siendo un tesoro y que, cuando el equipo se nubla, él es el único capaz de encontrar la luz con un pase filtrado. Su conexión con Sebastián Driussi, que llegó para ser el referente del área, empieza a dar señales de una sociedad que puede ser letal. Driussi, con su movilidad y olfato, es otro de los que aprobó con creces, aunque el equipo todavía le debe una mayor cuota de generación de juego para explotar todo su potencial. Por el lado de los más chicos, Agustín Ruberto e Ian Subiabre no solo sumaron minutos, sino que mostraron que el semillero de River, el más formador del fútbol argentino, sigue dando frutos de selección.

Pero no todo fue color de rosa. El debe más grande del semestre estuvo en la irregularidad colectiva. El equipo mostró dos caras: una versión arrolladora en casa, con el Monumental como una caldera, y otra muy tímida como visitante, donde perdió puntos que dolieron en la tabla de la Liga Profesional 2026. En ese contexto, algunos futbolistas de peso quedaron en deuda. Maximiliano Meza, de quien se espera que sea el desequilibrante natural, no pudo sostener un nivel alto y alternó buenas y malas con demasiada frecuencia. Lo mismo le pasó a Aníbal Moreno, que arrancó firme pero fue bajando su rendimiento, dejando al equipo sin ese equilibrio que tanto necesita el esquema de Coudet.

Históricamente, River supo construir sus equipos más gloriosos a partir de la paciencia y el respaldo a los procesos. La era Gallardo, la más ganadora de la historia, no se edificó en seis meses. Y este plantel, con nombres de selección como Gonzalo Montiel o Marcos Acuña, tiene con qué dar pelea en la Copa Libertadores y en el torneo local. La clave para lo que viene es la consolidación de la idea y que los rendimientos individuales se potencien en un funcionamiento más aceitado. La Copa Argentina asoma como una oportunidad de oro para dar un golpe de autoridad y que este semestre ‘tormentoso’ quede solo como una anécdota de un año que termine con vueltas olímpicas.

El hincha de River, el más exigente del mundo, lo sabe: acá no se regala nada. Los aplausos se ganan con entrega y los silbidos se escuchan cuando la actitud no está. Este primer semestre dejó más certezas que dudas, pero con un asterisco gigante: la regularidad es la única moneda que cotiza en Núñez. Si el Chacho logra aceitar la máquina, el Millonario tiene con qué ilusionarse en serio. Mientras tanto, el semestre queda en análisis, con la vara alta y el sueño intacto de volver a gritar campeón.

Fuente: https://news.google.com/rss/articles/CBMi3gFBVV95cUxORWhNajVoQi1fZThKT3VGbi1seWRpQTVYSWdEeWJYR0xFeVFqNXV2N1ZMVXpqMUFhcDdYblNhdVV1MG5FS2plaXk2UGdWSWp4VXExQkM5YXM4Z3RtZElLN2hObWozendralhnbmZNYm5CRVFsbnlNd2F4bXlRb21zbFU5SEpjVGplZmlXaVZXTWdnOTQ3QV9KSktIc1lUQklOZTd3bHBqdE42RVlNMHdMdUJBLUxQeDZoX1VMellWY3JyYVJRRWJrSENMN2oyTXhZZ3BGRVA5eFNXMWJKZHc?oc=5