La expulsión de Santiago Beltrán en el partido contra Godoy Cruz encendió todas las alarmas en River Plate. El delantero millonario vio la roja directa tras una jugada polémica, y desde Núñez ya preparan la apelación con tres antecedentes de indulto que podrían ser clave para que el club consiga dar vuelta la sanción.
El fútbol argentino siempre tuvo una relación tensa con el Tribunal de Disciplina. Sin embargo, hay casos donde la jurisprudencia juega a favor de los clubes. River Plate, consciente de que perder a Beltrán por varias fechas en un momento crucial del campeonato sería un golpe duro, rastreó expedientes anteriores para armar una defensa sólida. La idea es demostrar que hubo sanciones similares que fueron revertidas o reducidas, sentando un precedente que el club espera que se repita.
El primer antecedente que esgrime River es el de un jugador de otro club grande, que en 2021 fue expulsado por una patada sin intención de lastimar. Tras la apelación, el Tribunal consideró que no hubo malicia y le redujeron la sanción a una sola fecha. La defensa de Beltrán apunta justamente a eso: mostrar que el delantero fue a disputar la pelota, sin intención de lesionar al rival, y que la roja fue exagerada. “No hubo violencia desmedida, fue una jugada de fútbol”, sostienen cerca del jugador.
El segundo caso data de 2022, cuando un defensor de un equipo del interior fue expulsado por una falta similar. En ese entonces, el club apeló argumentando que el árbitro había interpretado mal la jugada, y lograron que el Tribunal dejara sin efecto la roja. River considera que la jugada de Beltrán encaja perfectamente en ese perfil: un forcejeo dentro del área, donde el delantero buscó el cuerpo a cuerpo y el rival cayó de forma aparatosa. “No es una falta de expulsión directa”, insisten en Núñez.
El tercer antecedente es el más reciente y, quizás, el que más esperanzas le da a River. Ocurrió en la temporada pasada, cuando un delantero de un equipo de la Liga Profesional fue expulsado por una patada en el rostro de un defensor. Tras la apelación, el Tribunal consideró que el contacto fue accidental y redujo la sanción a una amarilla. La diferencia es que en ese caso no hubo sangre ni lesión grave, algo que también aplica a Beltrán, cuyo rival siguió jugando sin problemas. “Si hay un precedente tan cercano, es difícil que no lo tengan en cuenta”, analizan los allegados al plantel.
Más allá de los antecedentes, la apelación de River se sostiene en un argumento central: la falta de intencionalidad. En el fútbol argentino, el reglamento castiga con más dureza las acciones violentas o malintencionadas, y la defensa de Beltrán busca encuadrar su jugada dentro de una disputa normal de pelota. Además, el club presentará un video con diferentes ángulos para demostrar que el delantero nunca tuvo la intención de lastimar. “Es una jugada de ida y vuelta, donde los dos jugadores van con la misma intensidad”, explicaron desde el departamento de prensa millonario.
La historia reciente de River en apelaciones no es del todo favorable. En 2023, el club intentó revertir una roja a un defensor por una falta similar, pero el Tribunal ratificó la sanción. Sin embargo, en esa ocasión el jugador había tenido un historial de expulsiones, algo que no aplica a Beltrán, que es un delantero con poco roce disciplinario. “Es un pibe que no tiene antecedentes, eso juega a favor”, aseguran en Núñez. Además, el club espera que la presión mediática y el apoyo de los hinchas inclinen la balanza.
El tiempo corre en contra de River. La apelación debe presentarse en las próximas 48 horas, y el Tribunal tiene un plazo de 72 horas para resolver. Mientras tanto, Beltrán entrena con el grupo, pero con la incertidumbre de si estará disponible para el próximo partido, que es clave en la lucha por el campeonato. La dirigencia ya se comunicó con abogados especializados en derecho deportivo para reforzar la defensa. “Vamos a pelear hasta el final, porque creemos que es injusta”, afirmó una fuente del club.
Más allá de lo legal, la situación de Beltrán genera un debate más amplio sobre el criterio de los árbitros en el fútbol argentino. Las expulsiones por jugadas polémicas son moneda corriente, y los clubes suelen sentirse desamparados. River, con estos tres antecedentes, busca marcar un precedente que no solo beneficie a Beltrán, sino que también obligue a los árbitros a ser más cuidadosos en sus decisiones. “No podemos depender de la interpretación de un juez”, reflexionan en Núñez.
Fuente: https://news.google.com/rss/articles/CBMi4wFBVV95cUxQd0g3eGFmUko4b0RXMld4VFZUTkw3b2Y0WkcwWjc3ZEdKWTJUVG9GVm51UGdHVmJkc0lORVkxb2lpclNMOWU4al93TzktTnpxU0Q3MlJOM0xycFF2cDh3ekE2RGlvRzZpVnZHYlBmMUwyVlh3Qk9HeEdpZkpYNGJWaUd4ZFdCMk1rQ1M1Nk94YkhSTzA5WjU3Q0dQWUJjUDgzZ3pLSC0wX0RoVXJrWktNQ3ZpUU1xeWdMM0N4QkxiVU1nTXhEbll3YU9YdDZqb29QUk5lby1TQlRPam9Gd0l5c2hXQQ?oc=5
