El Monumental se frota las manos imaginando un mediocampo que recupere la mística de la vieja guardia. Desde aquella noche mágica en Madrid, el legendario dorsal 24 que marcó una era dejó un vacío difícil de llenar. Hoy, ese mismo número brilla en la espalda de un jugador que, sin hacer demasiado ruido, se ganó un lugar en la consideración del Cuerpo Técnico de Eduardo Coudet. No es un apellido rimbombante ni un nombre de elite, pero su presente en La Paternal despertó el interés de una dirigencia que busca inteligencia táctica sin hipotecar las arcas del club.

La historia es conocida por la exigente hinchada millonaria. La salida de Enzo Pérez, héroe de la tercera Copa Libertadores y emblema de un ciclo dorado, generó un dolor de cabeza estructural en la mitad de la cancha. El club, en su afán por encontrar un reemplazo a la altura, realizó dos inversiones millonarias que no terminaron de cuajar. Primero, en febrero de 2024, se abonó una cifra importante a Talleres de Córdoba por Rodrigo Villagra. Luego, en marzo del año pasado, se desembolsaron casi 13 millones de dólares por el colombiano Kevin Castaño. Sin embargo, en el fútbol actual de River, el dueño del puesto es Aníbal Moreno, quien se afianzó como el eje central en la estructura de Coudet.

Ahora, la gestión de Stefano Di Carlo, en sintonía con el director deportivo Pablo Longoria, cambió la brújula. La intención es realizar una erogación de dinero inferior a la de aquellos mercados de pase. Mientras las negociaciones continúan abiertas con el Betis por el colombiano Nelson Deossa, un nuevo nombre irrumpió en escena este lunes. Se trata de Federico Fattori, el volante central figura del Argentinos Juniors de Nico Diez. Las comunicaciones entre las dirigencias ya se iniciaron para explorar las condiciones de un posible traspaso.

¿Quién es el hombre detrás del dorsal 24? Fattori tiene 33 años y representa un caso atípico en el fútbol argentino: alcanzó el pico máximo de su rendimiento en una etapa de madurez plena. Su carrera no fue un camino de rosas ni de flashes mediáticos. Se inició en Nueva Chicago, pasó por Newell’s, Temperley y Ferro, antes de explotar definitivamente en Huracán. Ese gran rendimiento en el Globo lo catapultó al Bicho, donde hoy es el patrón del mediocampo y una de las figuras del equipo. Casualmente, utiliza el mismo dorsal que supo lucir Enzo Pérez con la Banda, un detalle simbólico que no pasa desapercibido para el mundo River.

Su posible llegada abre un debate lógico en el seno del hincha. Por su trayectoria y por su edad, carece de un poder de reventa significativo. Claramente, no encaja en el perfil de los refuerzos de elite que anunció el presidente Di Carlo y que el Chacho Coudet pretende para darle un salto de jerarquía internacional al plantel. Sin embargo, en el fútbol moderno, la experiencia y el conocimiento táctico inmediato son valores que un equipo que compite en tres frentes no puede despreciar. No es un proyecto a futuro, es una solución para el presente.

La apuesta por Fattori recuerda a otras decisiones del club que priorizaron el oficio probado en el ámbito local por sobre las apuestas foráneas. En un plantel que combina la calidad técnica de Juan Fernando Quintero o Maximiliano Meza con la proyección de joyas de las inferiores como Agustín Ruberto o Ian Subiabre, sumar un volante de quite, posicionamiento táctico y voz de mando puede ser el equilibrio que Coudet busca. La grandeza de River también se construye con jugadores que entienden el paladar negro del fútbol argentino, ese que no perdona los períodos de adaptación.

Más allá de los nombres, la búsqueda deja en claro que el cuerpo técnico no se conforma con lo que tiene. La competencia interna es el motor de los equipos grandes, y la posible llegada de un jugador de las características de Fattori elevaría la vara en un puesto clave. No será el fichaje más estridente, pero sí uno que, desde el perfil bajo y el trabajo silencioso, puede aportar lo que muchas veces el lujo no garantiza: equilibrio y solidez. La pelota está en el Monumental. El Chacho ya dio el visto bueno. Ahora, la dirigencia mueve las fichas para cerrar una negociación que, sin bombos ni platillos, podría ser una de las más inteligentes del mercado.

Fuente: https://www.ole.com.ar/river-plate/river-fattori-coudet-argentinos-deossa_0_xMeYmwP140.html