La noticia cayó como un baldazo de agua fría en Núñez. Sebastián Driussi, el refuerzo estrella de River Plate para esta temporada, debió retirarse del campo de juego en el partido del último fin de semana con claros gestos de dolor. El cuerpo médico del Millonario ya está en alerta máxima, y los primeros trascendidos hablan de una posible lesión de gravedad que podría marginarlo de las canchas por un largo período. En un año donde la exigencia es total por la Liga Profesional y la Copa Libertadores, perder a una de las piezas claves del esquema de Eduardo ‘Chacho’ Coudet sería un golpe durísimo.

El exfutbolista de River, que regresó al club a principios de 2026 tras un exitoso paso por el fútbol brasileño y la MLS, se había ganado rápidamente la titularidad y el cariño de la hinchada. Con su capacidad de desequilibrio, su olfato de gol y su entrega en cada pelota, Driussi se había convertido en el estandarte ofensivo del equipo. Por eso, cuando se tomó la pierna derecha tras una jugada fortuita y pidió el cambio de inmediato, el silencio se apoderó del Monumental. Las imágenes mostraron a un Driussi visiblemente angustiado, siendo asistido por los kinesiólogos mientras se retiraba entre lágrimas.

Según pudo reconstruir este medio, las primeras evaluaciones realizadas en el estadio sugieren una lesión en los ligamentos de la rodilla derecha, aunque se espera la confirmación de los estudios de mayor complejidad que se realizarán en las próximas horas. Si se confirma un desgarro parcial o total del ligamento cruzado anterior, el tiempo de recuperación sería de entre seis y ocho meses, lo que prácticamente significaría perder al jugador para el resto de la temporada. Un escenario que nadie quiere imaginar en River, pero que el cuerpo técnico ya empieza a barajar.

El historial de lesiones de Driussi no es para nada alentador. En 2022, cuando jugaba para Austin FC en la MLS, sufrió una lesión similar en la misma rodilla que lo mantuvo fuera de las canchas durante cinco meses. Si bien logró recuperarse y volver a su mejor nivel, las recaídas en este tipo de dolencias son siempre una amenaza latente. Para un jugador de 30 años, que basa gran parte de su juego en la explosividad y los cambios de ritmo, una lesión de ligamentos es siempre un desafío enorme. El club, por su parte, ya activó el protocolo de emergencia y evalúa opciones en el mercado de pases, aunque desde la dirigencia de Di Carlo prefieren ser cautos y esperar el parte médico oficial.

El impacto de esta posible baja no es menor. En lo que va de la temporada 2026, Driussi acumulaba 7 goles y 4 asistencias en 15 partidos, siendo el segundo máximo artillero del equipo detrás de Miguel Borja. Su sociedad con el colombiano y con Ignacio Fernández había generado una de las ofensivas más temidas del fútbol argentino. Sin él, Coudet deberá reconfigurar su ataque. Las opciones que baraja el Chacho son variadas: desde darle más rodaje a Facundo Colidio hasta adelantar la posición de Claudio Echeverri, el Diablito, quien viene pidiendo pista a gritos. También podría apostar por un doble 9 con Borja y Adam Bareiro, aunque eso implicaría sacrificar un volante ofensivo.

Para dimensionar la magnitud de la noticia, basta con recordar lo que significó para River la lesión de otro refuerzo de peso en su momento: en 2023, la rotura de ligamentos de Pablo Solari en plena Copa Libertadores dejó al equipo sin una de sus principales armas ofensivas en la fase decisiva. River terminó cayendo en cuartos de final ante Inter de Porto Alegre. La historia no quiere repetirse. Por eso, desde la dirigencia ya se habla de la posibilidad de ir al mercado de pases en busca de un reemplazante de jerarquía, aunque sea a préstamo, para no perder competitividad en los frentes que se vienen.

En lo personal, creo que River está ante una encrucijada: si la lesión de Driussi es tan grave como se teme, el club no puede darse el lujo de esperar. La Libertadores no perdona, y la Liga está cada vez más pareja. Coudet tiene material para reinventarse, pero perder a tu mejor jugador en el momento más caliente del año es un golpe que solo se supera con inteligencia, jerarquía y, sobre todo, con un mercado de pases activo. Ojalá los estudios den una sorpresa positiva, pero si no, River deberá mostrar que, como siempre, el escudo pesa más que cualquier lesión.

Fuente: https://news.google.com/rss/articles/CBMivwFBVV95cUxOR2ZxSjllWFlnc2pDZl82dmFNbjF6TkFMaHZCM0V2RHJ1N3BsMmluWjF5QnpaNmZ6SUtRanFKbnliRFUyNXpPTk9EdWZuN1hKWWs5SnhNSjhBVFBlc3g3ZzZ5a0x3XzJWRmIwMW9UYmN3Q21ybTBzMTJyODlnOF95eS1MaW1yVTE2RXR1bmk1R1U5RklpQS1FVDFaRFlLYjNCa0pYWTJRN0NMTU9mc0lMbmVvUkI5MkwzNnIwTWZ4a9IBxAFBVV95cUxNaTAtdW1MVXJtZVlrd09ZRVZTVU5VV0IyeGN1MnB3bVhBUDVfXzZ6WXRSZUtLY29vc0VUZHJUdUJ0bmx6ZDJDMVdJZlJDbnBqUXlIbjlMMHJGY3ZIZ3RWRHNhUF9TM3VFcl9zRWxpUm43Ni01U2l0RnRFWWlIQmFxdkVNak1TbGE4REtlRlNpbDh2Qko2RmdmUkloaUlYREZya09jRG42enRXVUdkRDYyVU1ieGVTa0gtLVlyUTNnN2t3SE1l?oc=5