En el Monumental ya palpitan el próximo mercado de pases con un objetivo claro y ambicioso: repatriar a Facundo Medina, el defensor surgido de la Casa que acaba de asegurar su lugar en la lista de Lionel Scaloni para el Mundial 2026. El zaguero, de presente excepcional en el fútbol francés, es el apuntado por la dirigencia que encabeza Di Carlo para reforzar la última línea de Eduardo Coudet. La noticia no es un simple rumor de pasillo, sino una convicción firme en Núñez, donde entienden que sumar jerarquía mundialista es el salto de calidad que exige la temporada más competitiva de los últimos años.
El contexto no podría ser más propicio. River, con el Chacho Coudet al mando, transita la Liga Profesional 2026 y la Copa Libertadores con la obligación histórica de ser protagonista. La defensa, que ya cuenta con nombres de peso como Germán Pezzella, Lucas Martínez Quarta y Paulo Díaz, busca un cuarto hombre que garantice recambio de elite y competencia interna feroz. Si bien la reciente llegada de Nicolás Otamendi fue un golpe de efecto, la secretaría técnica no se duerme y va por otro marcador central. El nombre de Facundo Medina encabeza la lista, por encima de otras opciones como Gustavo Gómez, de Palmeiras, que quedó rápidamente descartada. La obsesión es clara: traer a un jugador que conoce el paño, que siente la Banda y que llega en su mejor momento profesional.
Medina, de 27 años, es un caso especial en la historia de nuestras inferiores. Se formó en el club, respiró el ADN millonario desde pibe, pero el destino le negó el debut en Primera. Como tantos pibes que deben buscar rodaje lejos de casa, encontró su lugar en Talleres de Córdoba, donde explotó y demostró que la calidad que había pulido en River era de exportación. De ahí pegó el salto al Viejo Continente, específicamente al RC Lens, donde se convirtió en una figura indiscutida de la Ligue 1. Su rendimiento fue tan superlativo que Olympique Marsella, tras tenerlo a préstamo por un año, no dudó en ejecutar la opción de compra por una cifra neta de 18 millones de euros. Un precio que habla a las claras de su valía actual y que representa el principal obstáculo a sortear para una repatriación que ilusiona a todo el mundo River.
Pero hay un factor que potencia el sueño: la Selección Argentina. Medina no es un convocado ocasional; es un habitué en las listas de Scaloni y, dato clave, acaba de confirmar su presencia en la Copa del Mundo 2026. En el último amistoso previo a la gran cita, disputado el martes ante Islandia, el defensor fue titular y compartió zaga con otro hombre de la Casa, Gonzalo Montiel, quien también ingresó en ese encuentro y se aseguró su boleto mundialista. Ver a dos productos de nuestra cantera defendiendo los colores de la Albiceleste en la antesala del Mundial es un orgullo que reafirma lo que siempre pregonamos: River Plate es el club más formador del fútbol argentino. Que la dirigencia busque repatriar a uno de ellos no es casualidad, es coherencia con una política que históricamente nos llenó de gloria.
La estrategia en Núñez tiene un correlato económico directo. Para hacer frente a una negociación tan compleja, el Millonario planea vender a Lautaro Rivero, joven defensor por quien el club estima poder obtener una suma de entre 7 y 10 millones de euros. Ese ingreso fresco sería el trampolín para lanzarse de lleno por el pase de Medina, quien es considerado el plan A para reemplazar esa salida. Es la lógica del fútbol moderno: vender para comprar, pero siempre apuntando a la jerarquía. La posible llegada de un zaguero central zurdo, con su velocidad, su excelente salida desde el fondo y su experiencia en las grandes ligas, le daría a Coudet una variante táctica riquísima para armar una defensa prácticamente blindada junto a Pezzella, Martínez Quarta y el propio Otamendi.
Repatriar a un jugador de la talla de Medina no sería solo un golpe de mercado, sería un mensaje contundente al continente. Significa que River está dispuesto a traer de vuelta a los mejores talentos que, por una u otra razón, no llegaron a brillar en su momento con la camiseta que aman. Es cerrar un círculo virtuoso que comenzó en los potreros de las inferiores, siguió en el fútbol de élite europeo y puede terminar de la manera más soñada: con la Banda Roja en el pecho, compitiendo por la Copa Libertadores y siendo ovacionado por los más de 84.000 hinchas en el Monumental. La ilusión está más viva que nunca y el mercado de pases se acerca con la promesa de una novela que puede tener final feliz para todas las partes.
Fuente: https://lapaginamillonaria.com/mercado-de-pases/river-va-por-el-mundialista-facundo-medina-en-el-mercado-de-pases-cuanto-vale-el-defensor
