La pelota no se mancha, pero a veces descansa. Mientras los jugadores del Más Grande recargan energías después de un primer semestre exigente, la dirigencia de River no se toma vacaciones. Con la cabeza puesta en un segundo semestre que promete ser vertiginoso, desde las oficinas del Monumental ya trabajan en la logística de un partido clave: el debut en la Copa Argentina 2026 frente a Aldosivi, que finalmente quedó postergado para después de la cita mundialista.

La noticia no es un capricho del destino, sino una consecuencia directa de la intensa actividad que tuvo el equipo de Eduardo ‘Chacho’ Coudet en la primera mitad del año. Entre la Liga Profesional, la siempre exigente Copa Libertadores y los compromisos internacionales de un plantel repleto de seleccionables, la organización del certamen nacional se encontró con un rompecabezas difícil de armar. No hubo hueco en el calendario que dejara conformes a ambos clubes, por lo que la decisión fue unánime: esperar a que pase el Mundial 2026 para encontrar una fecha que garantice un espectáculo a la altura del campeón de América.

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Para los hinchas millonarios que ya palpitan el regreso a las canchas, la fecha que pica en punta es el miércoles 22 de julio. Será una semana de fútbol internacional intenso, ya que en esos mismos días se disputará la ida del repechaje de la Copa Sudamericana, donde River aún espera rival entre Independiente Santa Fe y Caracas. Este cruce por los dieciseisavos de final no es un partido más: abre la puerta a una posible ruta hacia la gloria en el torneo más federal del país. Si el equipo de Coudet logra imponerse al Tiburón marplatense, en octavos de final lo esperará el ganador de la llave entre Tigre e Independiente Rivadavia, dos equipos que siempre le ponen condimento extra a los duelos contra los grandes.

La postergación no fue un hecho aislado. Inicialmente, la intención de la organización de la Copa Argentina era que todos los encuentros de dieciseisavos se jugaran antes del 31 de mayo. Sin embargo, el calendario del fútbol argentino, siempre tan generoso en imprevistos, llevó a que varios clubes pidieran reprogramar sus compromisos. Así, cinco cruces quedaron para después del Mundial: San Lorenzo ante Riestra, Sarmiento frente a Boca, Racing contra Defensa y Justicia, el mencionado Tigre versus Independiente Rivadavia, y por supuesto, nuestro River contra Aldosivi. Todos protagonistas de la máxima categoría que, por la exigencia de múltiples competencias, necesitaron aire en sus calendarios.

Este contexto nos obliga a mirar hacia atrás y valorar la grandeza de un club que está acostumbrado a pelear en todos los frentes. La historia de River en la Copa Argentina tiene capítulos gloriosos, como el título conseguido en la edición 2016 bajo la conducción técnica de Marcelo Gallardo, un trofeo que rompió una sequía en este certamen y que se sumó a las vitrinas de un club que respira copas. Ese equipo, que luego conquistaría América, entendió que cada partido de este torneo es una final anticipada. Hoy, con un plantel renovado pero con la misma mística copera, el desafío es similar: no dejar pasar ninguna oportunidad de sumar una estrella.

Hablar de River es hablar de su capacidad para competir en múltiples torneos, una filosofía que se sostiene en la inagotable cantera de inferiores. El club más formador del fútbol argentino sigue nutriendo al plantel de primera con joyas surgidas de la casa. Jugadores como Agustín Ruberto, goleador implacable en las juveniles, o Ian Subiabre, una de las máximas proyecciones ofensivas, son el fiel reflejo de una política que es orgullo institucional. A ellos se suman los regresos de campeones del mundo como Germán Pezzella, Lucas Martínez Quarta y Gonzalo Montiel, quienes tras brillar en Europa volvieron para defender la banda roja, demostrando que el sentido de pertenencia es un valor innegociable en Núñez. Ese ADN es el que Coudet busca imprimir en un equipo que no se achica ante las adversidades y que ve en la postergación una oportunidad para llegar mejor preparado.

En definitiva, el cruce contra Aldosivi es más que un partido: es la reanudación oficial de un semestre que definirá el año futbolístico de River. Con la experiencia de un arquero capitán como Franco Armani, la solidez defensiva que brindan los regresos de jerarquía internacional, y la explosión de talentos como Sebastián Driussi y Facundo Colidio en ofensiva, el Más Grande tiene con qué ilusionarse. La espera hasta julio puede ser larga para el hincha, pero en el Monumental ya se respira ese aroma especial de las noches de copa. Y como dice el dicho, lo bueno se hace esperar. Que ruede la pelota.

Fuente: https://lapaginamillonaria.com/copa-argentina/cuando-se-jugaria-river-vs-aldosivi-por-copa-argentina-y-la-provincia-que-pica-en-punta-como-sede